lunes, 27 de abril de 2009

El amor en los tiempos de la Influenza

La ciudad

No tráfico, no gente, no risas, no ruido; no bullicio ni alboroto por las calles. La ciudad enferma de todos. El aire vengándose de ti, la vida distraída y la muerte tu vecina.

El amor en los tiempos de la Influenza

Sonó el teléfono

-Hola?-

-Qué paso… cómo estas?-

-Ah, hola… mmm bien-

-Perdón, solo llamaba para decirte unas cosas-

-No digas nada, no hace falta-

-Es qu…-

-No digas nada. Ya

-No cuelgues... espera! Es que ha sucedido algo-

-Qué? Tengo yo que ver con ello?-

-Pues… no per…-

-Entonces te dejo, no vuelva...-

-Oye espera! Es que solo quiero que lo sepas-

-Y yo no quiero saber nada de ti! Entiéndelo-

-Es que… estoy enferma-

-Y? Ve al doctor… es mas, dile a tu amigo ese que te lleve, no? Y ya me dejas de buscar a mi, vale?-

-No seas grosero, espera… Es que no puedo salir-

-No hay bronca, llámale para que te cuide, seguro va y llega con flores-

-Espera… yo no quiero nada con él! Y tampoco quiero molestarte. Se que tuve errores, que soy una tonta y que… y que no mereces ni que te llame, pero… Es que, tengo este maldito virus-

-Influenza?-

-Pues ya fui al doctor, llegue con síntomas y al momento hicieron estudios y resulto que traigo este virus nuevo… No manches! La gente me veía bien feo y los doctores me trataron así como bien delicadamente-

-Ajá-

-Y… estoy en mi casa, mañana un doctor viene porque yo no puedo salir-

-Mejor, así no lástimas a nadie-

-Oye!... Perdóname!-

-No, claro que no-

-Bueno… quería que estuvieras enterado. Y que va! A ti ya ni te importo yo-

-Lo mismo supe yo de ti cuando te vi con otro tipo, que casualidad, no crees?-

-No te hable para esto! Que crees que no estoy arrepent…-

-No debiste nunca hablar!-

Silencio

-Me voy... y perdóname una vez más-

-No hay perdón ya, una vez lo hice y volviste a decepcionarme. Mierda! Como creí en ti de nuevo? Que estúpido soy a veces, en eso somos iguales. Solo que tus estupideces inician a las mías. Ahhh!... Ya no llames más, por favor-

-Oye... te amo, lo siento-

-Que bueno que lo sientas, quema verdad, duele tanto… yo hasta deje de sentir, ya no se pudo mas. Me acabaste-

Silencio

-Adiós, nunca te volveré a molestar-

-Perfecto-

-Y… ni te inmutaste de saber que estoy realmente enferma, verdad?

-Oh sí, perdón. Me faltaba. Recuéstate, enciérrate y espera tu muerte. Vale? Adiós-

Total imaginación

Coman frutas y verduras… y claro, las demás recomendaciones que ya saben.

5 comentarios:

  1. Bueno, bueno, algo de bukowski se respira en lo que escribiste... creo, pero me gustó.

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  2. Quizá, después de todo, los tiempo difíciles sean para perdonar, para decir: "Si, la cagaste, pero estaremos bien" Aunque no sea juntos. La rabia no es buena, la rabia nunca es buena y mucho menos sana. Tu perdónala, solo no tropieces con la misma piedra 3 veces; eso, sería no-perdonable.

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  3. un momento!
    yo nunca mencioné que me había sucedido algo similar!!!

    he llegado a vivir desastrosas llamadas telefonicas pero en este caso me implique en hacer algo totalmente imaginario, de hecho la primera opción era realizar la escena dentro de un hospital...

    pero debo agregar y, en algo que estoy totalmente de acuerdo, siempre es tiempo de perdonar carnala =)

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  4. dos momentos: Yo no dije que hubiera sido real ¿lo dije?

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  5. Un diálogo fácilmente posible...Ficción o no, evoca ese sentimiento de ira y frustración tan real que se vive siempre que uno se involucra en las poco escrupulosas relaciones humanas.

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